El flamenco es un género artístico de
origen popular nacido en Andalucía hace más de dos siglos, como resultado del
encuentro entre las culturas cristiana, judía, árabe, afroamericana y gitano-andaluza.
Expresión cultural
en constante evolución, se manifiesta, principalmente, en tres modalidades:
cante, baile y toque de guitarra, a partir de estructuras estilísticas
denominadas palos, que se diferencian por aspectos como el carácter, el ritmo,
la copla o la melodía.
Se conoce como palo a "cada una de las variedades tradicionales del cante flamenco". Cada palo tiene su propio nombre, unas características musicales únicas
que se llaman "claves" o "modos", una progresión armónica determinada y
unos esquemas rítmicos llamados "compás". Los palos pueden clasificarse
siguiendo varios criterios: según sea su compás, su jondura, su carácter serio o festero, su origen geográfico, etc.
En cuanto al baile flamenco, podemos definirlo como
la expresión artística del flamenco mediante la danza y que, además de poseer una
técnica y una estética propia, está caracterizado también por ser un baile
individual, introvertido, explosivo, espontáneo, sincero, de tendencia extática
y manifestación abstracta.